Mediación es el proceso voluntario en el que un Mediador independiente y capacitado, conoce la causa del conflicto con las partes y explora la posibilidad de que estas lleguen a un acuerdo. El Mediador facilita el proceso de negociación entre las partes para encontrar una solución al problema, y así evitar llevar el conflicto ante un árbitro o un juez.
Imparcialidad: El mediador del CIAM evitará en todo el proceso, establecer algún tipo de vínculo con las partes en conflicto, aplicando los principios éticos y profesionales para asegurar una total imparcialidad.
Confidencialidad: Todo proceso de Mediación es de carácter confidencial de acuerdo a lo dispuesto por la Ley. El CIAM garantiza esta confidencialidad en los procesos sometidos a su administración, y todo documento del proceso será física y electrónicamente guardado y archivado en sitios que brinden alta seguridad de manera que la confidencialidad e imparcialidad del proceso se mantengan en todo momento.
Tiempo: Los procesos de Mediación están configurados para que el tiempo que tome llegar a una conclusión, sea el mínimo
Cumplimiento: El acuerdo de mediación es legalmente vinculante de acuerdo a la Ley de Arbitraje y Mediación, por lo tanto su cumplimiento es obligatorio para las partes.
Flexibilidad: El idioma que se utilice dentro de un proceso de Mediación puede ser el idioma originario de las partes involucradas, por ejemplo, el inglés, el francés, el alemán, etc.; por lo que el CIAM pone a disposición de las partes en conflicto, mediadores inteligentes en los idiomas que ellas solicitaren.
Costo Real: Una consideración a tomar en cuenta es que, en vista de que el tiempo que se emplea en la solución de conflictos con la aplicación de mediación, es relativamente corto, los costos finales resultan por lo general más bajos que los que se deben asumir cuando se recurre a la justicia ordinaria.